miércoles, mayo 03, 2006

Escarcha

decí bebé que tuve un sueño una vez
yo decía mancháme bebé de tinta azul
un de-bebé-nir
a oscuras buscaba tu pelo de bucles que tejían flor con flor
mientras dormías
y mis ojos abiertos
acariciaban
pálido cielo
bebé-lleza en todos los pozos mugrientos
y yo traía chupetín
para mi-bebé-de-magia
nacían criaturas (ínfimas aureolas entregaban su reino)
el aire hacía burbujas (pueblo sacrificado de deseos)
en tu pelo florido
por mis dedos bebé-ndecidos
con agua de tu cuerpo
y un horizonte empezaba a incendiarse

decir bebé la verdad de nuestra habitación

3 comentarios:

flor dijo...

Hay algo que tenés con los bebés- niños, no es la primera vez que lo noto en tu escritura.
Está bueno el juego de bebé con las otras palabras (belleza, bendencido).
Como un tartamudeo.
(un humilde modo de leerte a la una de mediodía)

perro dijo...

sos descuidada, baby

;)

piscica dijo...

Flor: Es cierto que hay bebés. Será el instinto maternal puesto en la escritura? Me encantó lo del tartamudeo (me obligaste a leerlo en voz alta, otra vez, para escucharle el ritmo y tartamudearme, je).

Perro: jajaja! un viejo lector usted...