viernes, abril 28, 2006

Cuando la raíz escribe

Persigue su trazo fino
como frágil
descanso

Si vieras el ritmo
de las nubes cuando duermen,
sigilosas en el mar
que las contiene
como demonio tierno

2 comentarios:

conde dijo...

algunas veces siento que comentar algo sobre un poema puede ser casi sacrilego, y casi seguro está de más. Pero al menos dejar la constancia de que uno lee agradecido.

piscica dijo...

Qué linda forma la de tu constancia lectora.
Tal vez la palabra no sea "comentar", sino compartir, y eso es siempre bienvenido.
De más está decirte que gracias, Conde.