miércoles, agosto 22, 2012

islandia cuatro

atravesada de vos
/ que todas las grietas te las llevás puertas adentro /
sospecho: el humo en islandia cuatro fue nuestro cuerpo
y lo que ardía era el miedo
de no vernos en ningún espejo
yo nací otra vez / lo puedo contar /
a través de los árboles
y con un pequeño amor en los bolsillos
tiré piedras al mar, tiré
todo el lenguaje y el desapego
/ mis besos cayeron como una tela sobre tu pelo /
/ alguna vez creí en eso / en intentar la línea / acá islandia, allá vos /
/ pero es ficticio y real a la vez /
estoy eléctrica / dios mío /
y las cosas, parece, se desintegran con el tiempo
/ hay resplandor suficiente /

3 comentarios:

Gabriela dijo...

Oh dioses del olimpo...
Aplausos de pie durante quince minutos seguidos.

"y lo que ardía era el miedo
de no vernos en ningún espejo"

Sigo aplaudiendo.


(Voy a robar esto, todos los islandia, que se sepa).

Besos, abrazos y aplausos para usted.

piscica dijo...

¡¡¡ Jaaa !!! y ¡¡¡ Faaa !!!
Muchas gracias a ti por la lectura y por el entusiasmo y por compartir :)

Vendrán más islandias y también vendrán las vueltas de la esquina.

Abrazo enorme y mi reverencia ante tanto aplauso :)

Gabriela dijo...

¡Y no fui la única!

Mandé a otra gente para acá y opinaron lo mismo, todavía estamos aplaudiendo (y yo me agrandé y dije "hey, yo la conocí a esta chica tan talentosa", lástima que no llevé un papelito para que me firme..., bue, la próxima).

Siguen los aplausos y esperamos los otros islandias que iré robando a medida que aparezcan. El que avisa no traiciona.

Besos.