lunes, julio 04, 2011

ya no hay espesor para las hojas pequeñas,
el cielo se desvanece,
el esplendor se desvanece
y el pasado es un diminuto relámpago
en la línea de tus pupilas

es preciso ahogarnos en el sonido
de todo a punto de caerse,
y en el furor de mi boca
de todo a punto de caerse

2 comentarios:

scalisto dijo...

Me gustó mucho :) Un beso, Lau.

perro dijo...

para florecer, el arbol necesita algunos sacrificios de vez en cuando.

si. ahora si. welcome back.