lunes, octubre 02, 2006

Hoja de carbón caminando entre los dedos,
toda la historia de otra, aquella pequeña persona
que se expandía de un océano a un punto,
hoy pasa a una hoja en limpio,
de un punto al océano

Y entre su boca y la mía
la espuma que sostiene los puentes,
el mundo perfecto hace lo que dice:
- El tiempo ha aminorado
- Eso que desciende sube tira empuja y vuelve a caer
- La huella de los perfumes
- Eso que protege el atrás de mi atrás
- Quedarse

Yo no era aquella otra y era, pequeña historia,
el índice señalaba lo que hoy he de cuidar:
el arte del agua y mi pez .

4 comentarios:

conde dijo...

el agua y los peces, siempre los tengo en cuenta.

piscica dijo...

conde, lo que me sospechaba: usted es de los míos. un abrazo grande.

i am horrible dijo...

absolut beauty. que mas puedo decir

o que menos.

Desvelada dijo...

vos no eras aquella otra y eras, quizás porque la hoja de carbón entre los dedos te calca en dobles con cada caricia. tal vez, digo. entonces, cada vez que extendieras la mano, dejrías uno de tus peces en alguien, harías del otro un pequeño mar.