miércoles, agosto 15, 2007

Se bloquea su propia pared

Se pinta,
se toca y se pinta: se va al misterio de lo inerte

Y en el ocaso de un grito
se vuelve todo música


El ritmo golpea cada puerta
a galope de susurros,
se alivia la arritmia: un punto de cada color


Se abstiene,
se llora su pared y se abstiene: se mueve.

1 comentario:

Panza de marinero, estómago de bailarina dijo...

Me fascina el ritmo de este poema.
(¡Uia!, me olvidaba que soy el marinero: me vuela la peluca el ritmo de este poema).